“¿El sábado discoteca? No…no puedo…tengo recreación."
¡Cuántas veces habremos tenido los recreadores más jóvenes esa conversación! Recibimos una llamada de un amigo sugiriendo un jugoso plan de marcha. Jugoso…y repetitivo.
Todos los viernes sales del colegio, de la universidad, del trabajo…y a descansar. Ves la tele, haces alguna tarea, cenas, y a ponerse guapo para salir. Todos los fines de semana lo mismo. Los mismos locales, la misma música…etc, etc. Llega el domingo por la tarde y no has hecho nada nuevo. ¿Te suena?
Hace unos años, un amigo me habló de las recreaciones. Por no tener nada que hacer, me animé con algunos amigos a participar de “milicia” en una batalla en la sierra de Madrid. A mí todo el asunto me sonaba a cuatro friquis haciendo tonterías. Hasta que llegué allí.
El campamento de época se extendía cientos de metros. De docenas de tiendas salían soldados con uniforme de cuartel. Unos limpiaban sus armas y otros hacían instrucción. Había asesores militares e históricos, ilustradores, oficiales de distintas nacionalidades organizando los planes de batalla, músicos y banderas... No era un grupo de friquis disfrazados, definitivamente eran recreadores históricos.
Tras esa batalla, y poco a poco, fui haciéndome con todos los enseres que necesitaba: uniforme, arma, complementos…fue fácil, puesto que mis nuevos compañeros me prestaban todo lo que necesitaba mientras me hacía con ello. Pese al gasto inicial –menor que el de un esquiador o un golfista- puedo decir que he dejado de gastarme dinero. En cada recreación se suele repartir una ayuda económica para el transporte, incluidos alojamiento y manutención. La recreación histórica es un hobby carísimo la primera semana, y extraordinariamente asequible a partir de entonces.
Para nosotros, los recreadores, el fin de semana que hay recreación significa un viaje, transportar equipajes, dormir con pocas comodidades, no comer en los mejores restaurantes ni descansar todo lo que a uno le gustaría. Para nosotros, el fin de semana es un billete en la máquina del tiempo a la época que más nos gusta. Yo elegí la Guerra de Independencia Española. ¿Por qué?
Porque me gustaba Curro Jiménez, porque me gusta salir por Malasaña, porque me gusta jugar al Risk, porque me apasiona la saga Total War, porque envidio a los personajes de las películas épicas, porque en batalla me invade la adrenalina, porque soy el que más sabe del SXIX de todo mi entorno, porque mis amigos tampoco fallan a una recreación, porque ganamos batallas y las perdemos, porque conocemos España y porque vivo la Historia.
Y sobre todo, y ante todo, porque cuando vamos de recreación, salimos de noche igual –pese a las quejas e improperios de la oficialidad y suboficialidad-.
PD: Ojo, uniforme de gala incluido.
Alfonso Sabán Astray
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